¿Te has preguntado alguna vez por qué haces un excelente trabajo, recibes felicitaciones constantemente, pero las oportunidades de crecimiento no llegan? Es una pregunta incómoda, lo sé. Pero es precisamente la pregunta que debemos hacernos si queremos avanzar hacia donde realmente queremos ir en nuestra carrera y en nuestros negocios. Muchos de nosotros hemos caído en la trampa de creer que el reconocimiento del trabajo bien hecho es suficiente, cuando en realidad, el trabajo que nos elogian no siempre es el trabajo que nos abre puertas.
Aquí está la verdad incómoda: el trabajo por el cual eres elogiado y el trabajo que te lleva a la promoción rara vez son el mismo. Esto aplica tanto si trabajas en una empresa como si diriges tu propio negocio. En el mundo corporativo, tal vez eres la persona que siempre entrega proyectos a tiempo, con excelente calidad. Tus jefes te lo dicen constantemente. Pero mientras tanto, ves cómo otros avanzan porque están construyendo relaciones estratégicas, tomando iniciativas visibles o desarrollando habilidades de liderazgo. En el emprendimiento, quizás eres increíble ejecutando tareas operativas, pero no estás dedicando tiempo a la visión estratégica o al crecimiento del negocio. El elogio te mantiene cómodo; la promoción requiere que te reinventes.
Es momento de hacer una auditoría seria. Pregúntate: ¿En qué trabajo me elogian más? Anota con detalle qué tipo de tareas, proyectos o resultados generan más reconocimiento. Segundo: ¿Cuál es realmente el trabajo que genera oportunidades en mi organización o en mi industria? ¿Qué hacen las personas que están donde tú quieres estar? Tercero: ¿Estoy invirtiendo tiempo en ese trabajo o en el que me elogia? Sé honesto. Y finalmente: ¿Qué tendría que cambiar en mi enfoque para alinear mi esfuerzo con mis objetivos reales? Esta última pregunta es la que transforma todo.
Déjame darte un ejemplo que he visto de cerca. En los negocios que acompaño, frecuentemente encuentro emprendedores que son excelentes en la ejecución diaria pero están estancados en crecimiento. Reciben elogios por su dedicación, por cómo manejan clientes o por la calidad de su producto. Pero no crecen porque no están delegando, no están optimizando procesos, y no están escalando sistemas. Cuando implementan herramientas como Odoo ERP para automatizar sus operaciones, algo mágico sucede: se liberan del trabajo por el cual eran elogiados y finalmente tienen espacio para el trabajo que genera crecimiento real. De repente, pueden enfocarse en estrategia, en abrir nuevos mercados, en liderazgo de equipo.
Mi consejo para ti hoy es simple pero profundo: corre esta auditoría en las próximas 48 horas. Dedica una hora a escribir tus respuestas a esas cuatro preguntas. Sé vulnerable contigo mismo. Luego, identifica una sola acción que puedas tomar esta semana para comenzar a invertir tiempo en el trabajo que realmente te llevará donde quieres ir. Si eres emprendedor, pregúntate: ¿hay procesos que puedo automatizar para liberar mi tiempo? ¿hay tareas operativas en las que estoy desperdiciando energía que podría ir a la estrategia? Si trabajas en una empresa, pregúntate: ¿hay visibilidad que estoy perdiendo? ¿hay habilidades que necesito desarrollar que no estoy practicando?
Recuerda lo que dijo Jim Collins, autor de Good to Great: «La disciplina de decir no a lo bueno es lo que te permite decir sí a lo excelente.» Los elogios por lo bueno son agradables, pero no te llevarán a tu destino. Solo lo excelente, lo estratégico, lo que te posiciona como líder, es lo que te abre puertas. Tu futuro no está en más elogios por lo mismo que ya haces. Tu futuro está en tener el coraje de cambiar de dirección, aunque signifique dejar atrás el reconocimiento cómodo.
Tú tienes el potencial para mucho más de lo que estás recibiendo reconocimiento hoy. Ahora es el momento de actuar.



